SE DEFINIÓ EL 30% DE LOS DIPUTADOS INDECISOS Y AÚN SON MAYORÍA LOS QUE SE OPONEN A LEGALIZAR EL ABORTO


Dos meses atrás, la Campaña Nacional por el Aborto Legal Seguro y Gratuito presentó en el Congreso su proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo por séptima vez. Pero este año el escenario es otro y la legalización del aborto se debate en un plenario de cuatro comisiones. En este primer mes de reuniones informativas, hablaron 350 especialistas de la medicina y el derecho, referentes sociales, de fundaciones, artistas y periodistas. Sus argumentos hicieron que el 30 por ciento de las y los diputados que dudaban antes del debate pudieran definir su voto.

El 10 de marzo, Clarín publicó una nota que daba cuenta de un relevamiento propio sobre las opiniones de los legisladores. Entonces, 102 estaban en contra, 94 a favor, 58 no sabían o no querían decirlo y 3 no podían votar. Tras un mes de debate, Clarín volvió a preguntar. Los diputados en contra ahora son 110, los que están a favor 104, 2 no votan y 41 siguen indecisos. Es decir, 18 de los 59 que dudaban se decidieron: 8 votarán en contra y 10 a favor. Si bien la diferencia se achicó, la votación aún sigue pareja y serán los indecisos los que definirán si la Interrupción Voluntaria del Embarazo sale con media sanción de Diputados.

Restan tres semanas de debate en las que habrá siete reuniones maratónicas con un promedio de 50 expositores por jornada -el plenario se reúne martes y jueves de 10 a 18- que culminarán el 31 de mayo.

En este mes se fueron sumando otros proyectos al de la Campaña. Ahora son once y llevan las firmas de legisladores de todos los partidos. Clarín le había preguntado a Daniel Lipovetzky, diputado del PRO que está al frente del plenario, si tenía sentido que hubiera tantas propuestas: “Es bueno que haya muchos proyectos”, dijo y explicó que la idea es usar como base el texto de la Campaña Nacional y “nutrirlo” con ideas de los otros proyectos.

El de la Campaña es el que más firmas tiene (72 de todo el arco político). Las primeras cuatro son de Victoria Donda (Libres del Sur), Brenda Austin (UCR), Mónica Macha (Unidad Ciudadana) y Romina Del Plá (Frente de Izquierda). El proyecto habla de la salud como derecho humano y sostiene que “toda mujer tiene derecho a decidir voluntariamente la interrupción de su embarazo durante las primeras catorce semanas del proceso gestacional”.

Lipovetzky está a favor de la legalización y es autor de otro proyecto, que incorpora la posibilidad de que los profesionales planteen la “objeción de conciencia”. Es decir, que puedan negarse a realizar la práctica. La objeción de conciencia no está en el proyecto de la Campaña porque sus autoras consideran que es una “traba”. Y se basan en la experiencia de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), que es un derecho si la mujer fue violada o si ese embarazo le genera riesgos para su salud o de muerte. Muchas mujeres han denunciado que no pudieron acceder a la ILE por los objetores de conciencia.

El proyecto de Teresita Villavicencio (Evolución Radical) plantea que “la mujer dispondrá de un período de reflexión mínimo de 5 (cinco) días transcurrido el cual, si la mujer ratificara su voluntad de interrumpir el embarazo, se coordinará de inmediato el procedimiento en un plazo máximo de 5 (cinco) días desde esta ratificación…”. Esta idea sigue el modelo de Uruguay, que tiene aborto legal desde 2012 y donde la mortalidad materna bajó del 38 al 8 por ciento. El proyecto de la Campaña no incluyó estos días de “reflexión” porque también considera que pueden ser una “traba”. Lo mismo ocurre con los planteos de existencia de equipos interdisciplinarios que opinen sobre la decisión de la mujer, que es lo que plantea el proyecto de Facundo Suárez Lastra (UCR).

“Que esté la objeción de conciencia y el comité interdisciplinario que acompañe a la mujer es lo que vemos que hará apoyar el proyecto a algunos algunos diputados que se oponen o dudan”, explicó Lipovetzky a Clarín. Y aseguró que, de aprobarse la legalización, el Estado siempre deberá garantizar la práctica más allá de la objeción de conciencia: “Eso no está en discusión”.

“Yo detecto algo nuevo y es que había algunos diputados que estaban en contra y que ahora están dudando. Ese cambio de posición es por el debate -agregó Lipovetzky-. Tuvo impacto que los referentes culturales se hayan mostrado mayoritariamente a favor”. Para el diputado, “cualquier resultado será muy ajustado”.

En todos los bloques el voto está peleado, salvo en la izquierda, que votará en conjunto a favor de la legalización. Trascendió que varias diputadas de Cambiemos que estaban en el grupo del “No rotundo” votarían a favor. Brenda Austin (UCR) asegura que, según su estimación, ya son más de 110 los diputados que votarían a favor. “Tiene que ver con lo que se ve afuera del Congreso: ya no es un tema tabú, la sociedad habla de salud pública y del derecho de las mujeres”.

Optimistas, desde la Campaña Nacional aseguran que el aborto legal será ley. “Hace tanto tiempo que venimos presentando y representando el proyecto que estamos convencidas de que esta vez será ley. Nos pasó cuando fuimos a pedirles las firmas a las y los diputados, antes era más difícil, ahora nos abrieron las puertas y firmaron 72”, explica a Clarín una de las integrantes de la Campaña, Julia Martino.

“Vemos un cambio notable. En la calle se nota. Entre las jóvenes el apoyo es total, se movilizan, llevan sus pañuelos. Y sabemos que muchos están a favor pero no quieren decirlo para que no los presionen”, agrega Martino.

Otros proyectos

El viernes, el diputado Juan Brügge (Córdoba Federal) presentó un proyecto de ley que propone que la mujer embarazada que no quiera tener a ese hijo pueda darlo en adopción desde el vientre. Autor de una iniciativa para “la protección de los derechos humanos de la mujer embarazada y de las niñas y niños por nacer”, Brügge explicó que así “contribuimos a salvar dos vidas y darles una opción a muchas familias”.

Para eso, propone modificar el artículo 597 del Código Civil y Comercial, donde figuran las condiciones de las personas que pueden ser adoptadas, e incorporaría un inciso a la condición de “la persona por nacer o en el vientre”.

Brügge dijo que el proyecto busca “contribuir a la salvaguarda, la preservación y la protección integral de la vida de la persona por nacer. La persona por nacer en Argentina está protegida desde el momento mismo de su concepción por el artículo 75, inciso 22, de la Constitución Nacional”.

También se presentó un proyecto para la “Adopción de la persona por nacer”. “Es posible la adopción de la persona por nacer, quedando sujeta al nacimiento con vida”, sostiene el proyecto de un grupo de diputados del PRO encabezado por Jorge Enríquez.

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